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martes, 3 de marzo de 2026

EL SIGNIFICADO DEL 666; LA MARCA DE LA BESTIA - Vladimir Moss

(Texto extraído del libro de Vladimir Moss Apocalypse the book of the end) 



Apocalipsis 13.18. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis. (666)

«Es el número de un hombre, para que no supongamos, según la opinión de algunos, que él sea un diablo o un demonio, sino uno de entre los hombres, en quien Satanás habitará enteramente de modo corporal.»
(san Beda el Venerable).

«Desde la antigüedad se han hecho muchos intentos por descubrir el significado de estas palabras, pero ninguno ha llevado a una conclusión definitiva. Muy a menudo se ha intentado descubrir el nombre del Anticristo combinando las letras cuyo valor numérico corresponde al número. Por ejemplo, según la conjetura de San Ireneo de Lyon, el número de la bestia — 666 — surge al sumar los valores numéricos de las letras del nombre “Latinos”[1] o “Titán”.

Algunos han encontrado el número de la bestia en el nombre de Juliano el Apóstata; intérpretes posteriores lo han visto en el título del Papa de Roma —Vicarius Filii Dei, Vicario del Hijo de Dios —; en el nombre Napoleón, etc. Nuestros cismáticos intentaron extraer el número 666 del nombre del patriarca Nikon.

Reflexionando sobre el nombre del Anticristo, San Andrés de Cesarea dice: “Si fuera necesario conocer su nombre, el vidente lo habría revelado; pero no agradó a la gracia de Dios que este nombre funesto fuese escrito en el Libro Divino”.

Si se sigue este procedimiento, entonces, según la opinión de San Hipólito de Roma, pueden encontrarse muchos nombres, tanto propios como comunes, que corresponden a este número».[2] (Arzobispo Averky)

San Irineo escribió: «“y esa cifra es seicientos sesenta y seis" (Ap 13,14-18), es decir, seis centenas, seis decenas y seis unidades, para recapitular toda su apostasía que se ha fabricado durante seis mil años[3] (…) [por lo tanto] No nos arriesgaremos, sin embargo, a pronunciarnos con certeza acerca del nombre del Anticristo; porque si hubiera sido necesario que su nombre fuese revelado claramente en el tiempo presente, lo habría anunciado aquel que contempló la visión apocalíptica (…)[4]

Pero ahora ha dado a conocer el numero del nombre, para que tomemos precauciones contra el que ha de venir, sabiendo quien es; pero calló su nombre porque no es digno de ser anunciado por el Espíritu Santo.»[5]

San Irineo continua[6]: «Por eso, en la bestia que ha de venir, tendrá lugar la recapitulación de toda iniquidad y de todo engaño, a fin de que todo el poder de la apostasía, confluyendo en ella y encerrado en ella, sea arrojado al estanque de fuego (Ap. 19:20). Es justo, pues, que el número de la bestia sea el 666 (Ap. 13:18), porque recapitula en sí toda la maldad que se desencadenó antes del diluvio a causa de la apostasía de los ángeles (Gn. 6:1ss) -porque Noé tenía 600 años cuando el diluvio vino sobre la tierra y destruyó a los seres vivientes de ella, a causa de la generación perversa de Noé (Gn. 7:6) y para recapitular también todo error idolátrico posterior al diluvio y la muerte de los profetas y el suplicio del fuego infligido a los justos-; porque la estatua erigida por Nabucodonosor tenía sesenta codos de altura y seis codos de anchura, y a causa de ella Ananías, Azarías y Misael, por no adorarla, fueron arrojados al horno de fuego ardiente (Dn. 3:1, 20), pronosticando, por lo que les ocurrió, la prueba de fuego que habían de sufrir los justos en el fin de los tiempos; esta estatua, toda entera, fue, en efecto, un símbolo de la venida de aquél, que tratará de hacerse adorar él sólo por todos los hombres sin excepción.

Así pues, los seiscientos años de Noé, en cuyo tiempo tuvo lugar el diluvio a causa de la apostasía, y el número de codos de la estatua, a causa de la cual fueron arrojados los justos al horno de fuego, significa el número 666 del nombre de este hombre, en quien será recapitulada toda la apostasía, injusticia, iniquidad, falsa profecía y engaño de 6000 años de duración, a causa de los cuales sobre vendrá también el diluvio de fuego.»[7]

El número seis está asociado con la idea de completitud, ya que el mundo fue creado en seis días, y también con el hombre, puesto que el propio hombre fue creado en el sexto día. Sin embargo, el hombre también cayó en el sexto día y en la sexta hora, por lo que también significa apostasía: la apostasía de la humanidad antes del diluvio que alcanzó su culminación en el año seiscientos de Noé.

Así, «seiscientos significa el ferviente afán por el pecado mediante el mal uso de la creación realizada en seis días, y también que en el año seiscientos de Noé la tierra fue inundada». (san Andrés de Cesarea)

Después del diluvio, el hombre volvió a apostatar, y esta apostasía alcanzó su culminación cuando Cristo fue crucificado en el sexto día y en la sexta hora, razón por la cual hubo oscuridad sobre la tierra desde la sexta hasta la novena hora (Marcos 15:33). Pero la apostasía del hombre en general, y de la raza judía en particular, alcanzará un grado todavía mayor durante el reinado del Anticristo. Por ello puede decirse que el número 666 significa las tres etapas de la apostasía del hombre: desde la caída de Adán, pasando por la Crucifixión de Cristo, hasta la tiranía del Anticristo.

Sin embargo, el número siete significa el descanso de las obras de la naturaleza caída y la reversión de la apostasía; ya que Cristo, al reposar en el sepulcro y descender a los infiernos en el séptimo día, destruyó las obras del diablo.[8]

Finalmente, el octavo día representa la venida de la eternidad y la salvación final, la santificación y la transfiguración de la naturaleza. Pues Cristo resucitó de entre los muertos en el octavo día, y el valor numérico del nombre «Jesús», que significa «Salvador», es 888.[9]

Recientemente, la atención se ha centrado en el hecho de que en varios países existe tecnología capaz de grabar información en forma del número 666 en la mano derecha o en la frente de cada ciudadano. Asi escribe P. Budzilovich:

«En los Estados Unidos, – líder en la edificación del ‘Nuevo Orden Mundial’ – ya se han realizado todas las preparaciones técnicas para alcanzar el control global. La Agencia de Seguridad Nacional dispone ya de una computadora extremadamente potente creada especialmente para este fin (Texe Marr, Project LUCID – the Beast Universal Human Control System, Austin, TX, 1996). La creación de esta computadora y del software matemático necesario se ha llevado a cabo dentro de un proyecto con el nombre en clave ‘Project LUCID’ (LUCID significa luminoso, resplandeciente; de ahí ‘Lucifer’, Satanás — portador de luz). También han desarrollado medios para “colocar la marca” de la bestia: microcircuitos biológicos destinados a ser implantados en la mano derecha o en la cabeza. Según el boletín Phoenix Letter de marzo de 1997, los gobiernos de Dinamarca, Filipinas y Trinidad habrían iniciado medidas para introducir estos microcircuitos con el fin de verificar la identidad de sus ciudadanos, citando el supuesto éxito de este programa en los Estados Unidos, donde — según se afirma — estos trabajos se llevan a cabo en secreto. Los microcircuitos almacenarían información completa sobre sus portadores: fotografías, huellas dactilares, registros biométricos, datos financieros, información médica, etc. Cada individuo recibiría un número único de registro, que se propone conste de 18 dígitos divididos en tres grupos de seis, formando así la cifra 666.»[10]

Asimismo, el 22 de noviembre de 2003 se presentó en París un nuevo producto de la empresa “Caspian”: un chip de pago RFIC implantable. La fundadora y exdirectora de la empresa, Katherine Albrecht, escribe: «El chip ‘VeriPay’ contiene un número de identificación único asociado con el individuo en cuyo cuerpo se encuentra implantado. Este número de identificación único puede vincularse a una tarjeta de crédito u otro método de pago y ser comunicado a los comerciantes simplemente acercando la parte del cuerpo donde está implantado el chip a un lector RFIC o dispositivo de venta. (…)

Aunque no está claro qué parte del cuerpo tiene prevista la empresa para la implantación del chip de pago, mi suposición es que la parte superior del brazo —donde actualmente se implanta el producto “Verichip” de la compañía — resultaría demasiado incómoda para acercarla a un dispositivo lector. Es más probable que el chip se implante en la mano o en la muñeca de la persona para facilitar el sistema de pago “wave and go”, que actualmente es posible con el sistema de reloj de pulsera Mobil Speedpass-Timex.»[11]

En los tiempos recientes se han desarrollado chips de Identificación por Radiofrecuencia (RFID) que pueden insertarse bajo la piel y que permiten rastrear a una persona en cualquier lugar. Aun más recientemente, una empresa llamada Somark ha desarrollado un tatuaje de tinta que incorpora tecnología RFID.

De este modo, un número o marca equivalente impreso o tatuado en el cuerpo — y quizá escaneado mediante satélites — podría ser interpretado como la marca otorgada por la segunda bestia, es decir, por la falsa ciencia.

En este contexto es digna de consideración la siguiente observación: «Cuando se desea contactar a alguien en Internet, se escriben las tres letras “www”. Es notable que en la transliteración internacional la letra “w” represente la letra hebrea vav. Y vav, la sexta letra del alfabeto hebreo, corresponde al número 6. Así, en cierto sentido, al escribir “www” se introduce el equivalente hebreo de ‘666’. Desde hace tiempo sabemos que el Anticristo necesitará un sistema universal de comunicaciones para llevar a cabo sus designios malvados. Hoy existe uno que parece llevar sus iniciales.»[12]

Otra hipótesis interesante es que 666 sea el equivalente numérico de las letras hebreas que componen la expresión «Rey de los judíos».[13]

Sin embargo, con respecto a todas estas interpretaciones debemos recordar las palabras del obispo Fotio de Triaditsa: «Son innumerables las teorías acerca del significado secreto del número “666”. Pero pocos abordan estas cuestiones con humildad, profundidad de pensamiento y verdadera espiritualidad. Quien entiende que la marca de la bestia está, lamentablemente, grabada en nuestros corazones no se inquietará ni se alarmará esperando su aparición en algún cambio en los documentos oficiales o en los pasaportes que un gobierno pueda emitir.

Más bien dirigirá toda su atención a descubrir esa marca en el corazón, donde está perversamente inscrita. (…)

Sospecho que pocos fieles ortodoxos se dan cuenta de que sus preocupaciones y preguntas obsesivas — “¿Cómo será la marca? ¿No será lo último en tecnología, algún microchip electrónico?” — proceden en realidad de textos protestantes y de la teología fundamentalista protestante. Este tipo de especulación no pertenece al corazón de la Iglesia Ortodoxa ni al consenso teológico de los Santos Padres.

La verdad es que no sabemos qué forma tomará la Marca de la Bestia. ¿Será un procedimiento tecnológico? ¿O quizá uno de los ritos de las falsas religiones del mundo futuro? ¿Tal vez un rito que imite blasfemamente el sacramento cristiano de la Crismación? Simplemente no lo sabemos.

Lo único que debemos comprender es esto: ninguna acción externa ni ninguna protección externa puede garantizar que permaneceremos fieles a nuestro Señor. La fuerza de esta marca solo será neutralizada por nuestra conciencia y nuestra voluntad. Será impotente en la medida en que estemos dispuestos a vivir en un estado permanente de vigilancia espiritual y de lucha incansable contra el pecado, manteniendo nuestra fidelidad a Cristo incluso cuando caigamos repetidas veces o lo traicionemos con nuestros pensamientos, sentimientos, palabras u obras.

Ninguna protesta, ninguna organización ni ningún recurso terrenal dirigidos contra los pasaportes o contra el símbolo “666” — que se dice, por ejemplo, que aparece en los pasaportes rusos — nos salvarán de la difusión de esta Marca de la Bestia. Nuestro único objetivo debe ser conservar nuestra fidelidad al espíritu de los Padres y a la Tradición de la Ortodoxia.»[14]

Habiendo asimilado esta saludable advertencia, volvemos a nuestra investigación — pero no en busca de explicaciones tecnológicas de la Marca basadas en especulaciones protestantes, sino en fuentes puramente ortodoxas de tiempos modernos.

Una de las teorías afirma que el número “666” describe la llamada “Estrella de David”, que probablemente debe identificarse con la “estrella de Renfán” mencionada por el profeta Amós (5:26–27). El rey Manasés de Judá introdujo el culto de los dioses fenicios Baal (también llamado Moloc), el dios solar, al cual se ofrecían en sacrificio total niños menores de seis años, y el de su consorte Astarté, diosa del amor y de la guerra, cuyo culto iba acompañado de prostitución sagrada en los templos.

Sus representaciones suelen aparecer acompañadas por el hexagrama de seis puntas, hoy conocido como Estrella de David — aunque no guarda relación con el rey David ni con el verdadero Israel. La figura puede interpretarse como dos triángulos entrelazados que representarían la unión sexual de las divinidades masculina y femenina, cuyo culto probablemente fue introducido en Israel desde Babilonia por medio de Fenicia…[15]

En la época moderna esta interpretación fue introducida, en vísperas de la revolución, por Serguéi Nilus, confesor de la llamada Iglesia de las Catacumbas y primer editor de Los Protocolos de los Sabios de Sión.

Nilus sostenía que el número 6 precede al número 7 y, por ello, puede simbolizar el tiempo anterior al comienzo del mundo, representado por el número 7. En consecuencia, la edad de Satanás — quien se rebeló contra Dios antes de la creación del mundo — estaría representada por el número 6. Y continuaba afirmando:

«El símbolo o sello del misterio de la piedad — de la salvación por medio del Señor Jesucristo — es la venerable Cruz del Señor. El significado y el poder de este sello son conocidos por todo cristiano, por toda la raza cristiana.

El símbolo o sello del misterio de la iniquidad — del diablo que combate contra Dios — así como su significado y su poder (aunque ilusorio), deben ser conocidos por todo judío, por todo el pueblo judío y, por medio de él, por la Masonería, como aliada del judaísmo. Su sello será también el sello de su rey y dios anticristo, que todavía no es, pero que será en un futuro cercano. (…)

Pero ¿existe realmente entre los judíos y los masones tal símbolo, tal sello? (...)

La estrella de seis puntas, compuesta por dos triángulos iguales y equiláteros entrelazados… Cada uno de los triángulos tiene tres lados, tres ángulos y tres vértices. En consecuencia, en los dos triángulos habrá seis lados, seis ángulos y seis vértices (…)

En el sello del Anticristo, por tanto, el número seis se repite tres veces, es decir, 666; lo cual, por temor a los judíos (Juan 19,38), y para el lector que comprende (Mateo 24,15) el simbolismo del misterio, podría haber sido expresado por el vidente de los misterios escribiéndolo como seiscientos sesenta y seis (…)

Esta estrella es verdaderamente un símbolo tan sagrado para el judío (y por lo tanto para el masón) como lo es para el cristiano el signo de la Cruz vivificante.

Este sello, que es sagrado para el judaísmo, recibe en el ritual de los oficios judíos el nombre de ‘Mochin-Dovid’, que significa ‘Escudo de David’. Lo colocan en la tumba de todo judío creyente como señal de su comunión con su “dios” más allá de la muerte. (…)

Los masones y las ramas del árbol masónico — los teósofos, los ocultistas, los espiritistas, los gnósticos, etc. — atribuyen a este sello un significado igualmente sagrado, aunque bajo otro nombre. Se le llama “Sello de Salomón” o el “Tetragrámaton” cabalístico.

Así pues, el símbolo o sello de la judeo-masonería, la sinagoga de Satanás de los apóstatas de Cristo y del kahal judío, es el “tetragrámaton” de la Cábala.

Si el sello de aquellos que están preparando un reino para el anticristo es el “tetragrámaton de Salomón” o “Mochin Dovid”, ¿no está claro que será también el sello del propio Anticristo?

¿Acaso alguno de los que creen en Cristo renunciará a la Cruz del Señor? ¿Aceptará reemplazarla por otro símbolo?

De ningún modo.

Tampoco los judíos ni los masones renunciarán a su sello, hasta que Israel se convierta y contemple a Aquel a quien traspasaron.»[16]

¿Cuál es la relación entre la estrella de seis puntas y la estrella de cinco puntas?
En primer lugar, la primera se dibuja como la segunda por comodidad al dibujarse. Pero, más importante aún, la estrella de cinco puntas fue desde épocas tempranas un símbolo del sionismo y, más recientemente, del comunismo, cuya relación entre sí y con el Anticristo es clara. [17]

Así, quienes acepten el sello del Anticristo — la estrella de seis puntas o «escudo de David» — estarán proclamando de manera muy directa al falso Mesías de los judíos, «el hijo de David», como su rey, y renunciando al verdadero Mesías e Hijo de David, Jesucristo.[18]

San Nilo el Miróforo dice: «Cuando el Anticristo coloque su marca sobre las personas, sus corazones se volverán como muertos. En el tiempo de la calamidad profetizada, el Anticristo comenzará a marcar a las personas con su sello, como si por medio de esta marca quisiera salvarlas de la desgracia; pues aquellos que tengan esta marca, según el Apocalipsis, podrán comprar pan.

Muchos estarán muriendo en los caminos. La gente se volverá como aves de rapiña que atacan carroña y devorarán cadáveres. Pero ¿qué personas devorarán a los muertos? Aquellos que estén marcados con la marca del Anticristo.

Puesto que los cristianos no tendrán la marca, no podrán recibir ni comprar pan y no devorarán a los muertos; pero aquellos que estén marcados, aunque puedan comprar pan, devorarán a los muertos. Porque cuando un hombre es marcado con esta marca, su corazón se vuelve insensible; incapaces de soportar el hambre, las personas se llevarán los cadáveres y, sentándose al borde de cualquier camino, los devorarán.

Finalmente, el que haya sido marcado por el Anticristo será él mismo condenado a muerte; y sobre la marca estarán escritas las siguientes palabras:

“Yo soy tuyo”.
“Sí, tú eres mío”.
“Voy por mi propia voluntad, no por coacción”.
“Y yo te recibo por tu propia voluntad, no por coacción”.

Estas cuatro frases o inscripciones aparecerán en el centro de esa marca maldita.»[19]



Icono de san Nilo del Monte Athos (1601 - 1651) o también conocido como san Nilus el miròforo ("vertedor de mirra"), en las ultimas décadas se han hecho muy populares en internet sus profecías, atribuidas falsamente a san Nilo de Ancira, santo del siglo V. También en círculos ortodoxos algunos han objetado la veracidad de que san Nilo de Monte Athos haya realizado tales profecías, considerándolas apócrifas (esto se debe en parte a que las profecías fueron realizadas en tiempo en el que este santo habito en la esta tierra, pero fueron descubiertas a fines del siglo XIX), pero la tradición rusa y la veterocalendarista griega las considera como verdaderas. 


«¿Por qué — pregunta el P. Oleg Molenko — el Anticristo, que posee gran poder, exigirá precisamente una aceptación voluntaria de su inscripción? Porque él, en su loca audacia y orgullo, querrá mostrarse como si fuera el verdadero Dios, y que las personas lo adoren y se sometan a él, la bestia (y así también a Satanás), de manera consciente y voluntaria, y que también hayan abandonado al verdadero Dios voluntariamente. Mediante este “voluntarismo”, al ser preferido por encima del verdadero Dios, pretende consolidar su poder sobre los hombres como si estuviera fundado en la base ‘legal’ del derecho democrático de elección. ¡Mirad a qué conducirá la democracia y el derecho de elección a muchas personas! (…)

Las tres alternativas relacionadas con la compra pueden explicarse desde un punto de vista práctico. La inscripción misma será puesta sobre la piel de la mano derecha o sobre la piel de la frente, invisible a simple vista, mediante un láser u otro instrumento técnico moderno. Será algo semejante a las tarjetas plásticas actuales, solo que en lugar del plástico se utilizará la piel humana en esos lugares.

Por lo tanto, todas las demás representaciones (códigos de barras, etc.) en otros objetos, fuera de la frente y de la mano derecha, no tienen ninguna relación con la marca del Anticristo ni poseen importancia alguna. La elección de la frente y de la mano derecha no será casual, aunque todo se presentará bajo el pretexto de la comodidad y la utilidad. En realidad, se hará para privar al hombre del poder del signo de la cruz y de la misma posibilidad de santiguarse.

Por eso la aceptación de la inscripción de la bestia será también una herejía enemiga de la cruz. (…)

La marca en la piel, además de llevar la inscripción con el nombre de la bestia y el número de su nombre (que será lo único que dará derecho a comprar y vender), también podrá contener información sobre cuentas bancarias y otros datos. En ese caso, la inscripción podría funcionar como dinero — del mismo modo que hoy funcionan las tarjetas bancarias —, ya que toda la información sobre el adorador de la bestia estará almacenada en ella. Para la bestia, el falso profeta y sus servicios especiales, esto representará una excelente oportunidad para ejercer un control total sobre las personas que acepten la inscripción. (…) Las compras, sin embargo, también podrán realizarse desde casa mediante pedidos o por internet. En estos casos, el nombre de la bestia (por ejemplo, en cheques que no serán válidos sin ese nombre) o el número de su nombre podrán utilizarse para efectuar compras por internet o por teléfono.»[20]

Estas especulaciones acerca del significado del número son interesantes y quizá no estén muy lejos de la verdad, pero no dejan de ser eso: especulaciones. Debe subrayarse, como nos recuerda San Gregorio Palamás[21], que ningún número es malo por sí mismo, pues toda la creación — y por lo tanto todos los números — fue creada buena por Dios. Un número solo se vuelve malo cuando su aceptación está ligada a la apostasía de Cristo.

En otras palabras, no es el número 666 en sí mismo el que destruye el alma, sino la apostasía de Cristo, que es la condición para recibir la marca de ese número y los beneficios materiales que la acompañan. Pensar de otra manera —e s decir, suponer que el número 666 es malo en sí mismo — es caer en la superstición. Por lo tanto, incluso si aceptamos que el número 666 está vinculado a cierta tecnología informática o láser, todavía necesitamos saber qué significa el número para comprender verdaderamente qué es lo que destruye el alma y por qué debe evitarse a toda costa. Porque lo que es malo no es el número en sí, sino el fin para el cual se utiliza.

¿Cómo será utilizado? Sabemos por los Santos Padres que la marca será usada como señal de que la persona marcada acepta voluntaria y conscientemente y cree en el Anticristo. Así profetizó San Nilo el Miróforo del Monte Athos:

«sobre la marca estarán escritas las siguientes palabras:

“Yo soy tuyo”.
“Sí, tú eres mío”.
“Voy por mi propia voluntad, no por coacción”.
“Y yo te recibo por tu propia voluntad, no por coacción”.

Estas cuatro frases o inscripciones aparecerán en el centro de esa marca maldita.»

Ahora bien, ¿ha descubierto alguien que estas cuatro inscripciones se encuentren en algún dispositivo tecnológico moderno? Hasta donde sabe el autor de estas líneas, la respuesta a esa pregunta es: no. En cualquier caso, tales inscripciones no tienen sentido antes de la aparición del propio Anticristo. Pues ¿qué significa «yo soy tuyo» si no sabemos quién es ese «tú»?

De ello se sigue que antes de la aparición real del Anticristo, y de la aceptación voluntaria y consciente por parte de la gente de él como el verdadero Rey de los judíos y Dios, la profecía no puede cumplirse.

Al mismo tiempo, la aparición de esta tecnología es sin duda una señal de los tiempos (Mateo 16:3), una señal de que nos acercamos al fin y de que debemos prepararnos espiritualmente para la venida del Anticristo.



[1] Nota de traductor – Por ejemplo, la palabra en griego koiné ΛΑΤΕΙΝΟΣ (Lateinos).

La primera letra de esta palabra, lambda (Λ), tiene en el sistema de numeración griego antiguo, (también llamado sistema jónico, en el que las letras del alfabeto se utilizaban también como números) el valor de 30.
La segunda letra, alfa (Α), tiene el valor de 1.
La tercera letra, tau (Τ), tiene el valor de 300.
La cuarta letra, épsilon (Ε), tiene el valor de 5.
La quinta letra, iota (Ι), tiene el valor de 10.
La sexta letra, nu (Ν), tiene el valor de 50.
La séptima letra, ómicron (Ο), tiene el valor de 70.
Y la última, la sigma (Σ), tiene el valor de 200.

La suma de estos valores da:

30 + 1 + 300 + 5 + 10 + 50 + 70 + 200 = 666.

[2] Así, si se asignan a las letras del alfabeto latino valores numéricos que son múltiplos de seis (A = 6, B = 12, etc.), se obtienen las siguientes palabras como equivalentes a 666: “Computer”, “Mark of Beast”, “Diluvium” (la palabra latina para “diluvio”) y “New York”.

[3] San Irineo de Lyon, Contra las herejias. V. 28 3

[4] Ibid. V. 30

[5] Ibid. V, 28, 30.

[6] Nota de traductor – Aqui Vladimir Moss se confunde, el texto que sigue no es una cita de san Jeronimo como figura en el texto original sino de san Irineo de Lyon, quien sigue exponiendo mas adelante en su Contra Herejes sobre el asunto.

[7] N. de T. – san Irineo de Lyon; Contra las herejias V, 29

[8] El P. Stefan Krasovitsky escribe:
«Si el número 6 significa la perfección de la creación, entonces el número 7, que simboliza el día del reposo de Dios, significa la Presencia de Dios, es decir, el Sentido de la perfección, su significado, su centro, que permanece en reposo, pero sin el cual todo lo que debe estar a su alrededor queda privado de sentido…
Y es por esto que el número 666 significa autoperfección en tres etapas:

1.       la personalidad;

2.       “la Iglesia del Anticristo”;

3.       la personalidad del Anticristo».
(“El número ‘666’”, Straight Path, Nº 1 (3), 1992, en ruso).

 

[9] Archimandrita Emmanuel Kalyva, La marca del Anticristo, Atenas, 1989, capítulo 5 (en griego).

[10] «¿El Nuevo Orden Mundial en el año 2000?» Orthodox Russia, Nº 9 (1582), 1/14 de mayo de 1997, p. 5 (en ruso). Véanse también numerosos números de la revista de los zelotes athonitas San Agatángelos de Esfigmenou (en griego).

 

Tim Willard, editor de la revista Futurist, se refiere al biochip en los siguientes términos:

«La tecnología detrás de un implante de biochip como este es bastante simple y, con algunos perfeccionamientos, podría emplearse en diversas aplicaciones humanas. Podría asignarse un número al nacer que acompañara a la persona durante toda su vida. Lo más probable es que el implante se colocara en el dorso de la mano derecha o izquierda para que pudiera escanearse fácilmente en las tiendas. Así bastaría con escanear la mano para cargar automáticamente el pago a la cuenta bancaria».

(Light for the Last Days, enero-marzo de 1997, págs. 4 y 5).

 

[11] Katherine Albrecht, mensaje enviado a la lista de correo Orthodoxjurisdictions, “IT’S HERE. VeriPay, implantable RFID payment chip, unveiled today…”, 22 de noviembre de 2003 (publicado en la lista el 24 de noviembre de 2003).

[12] George Spruksts, “666 & the World Wide Web”, Orthodox@listserv. indiana.edu, 15 de septiembre de 1997.

[13] archiprieste Boris Molchanoff, “Antichrist”, Orthodox Life, Mayo-Junio de 1980, págs. 26-27.

[14] obispo Fotios, “Faithfulness to Christ Will Save Us From the Mark of the Beast”, Orthodox Tradition, vol. XXVII, no. 1, 2010, págs. 11 y 12.

[15] Véase Elena Samborskaya, «Revelación sobre la estrella. El misterio del hexagrama», Sagrada Escritura, 11 de octubre de 2015,
http://holyscripture.ru/creative/?t=helena_samborskaya&b=hexagram. (en ruso)

[16] Nilus, Está cerca, a las mismas puertas, Sergiev Posad, 1917, pp. 262-263, 248-250 (en ruso).

[17] Ivan Marchevsky, Una perspectiva apocalíptica sobre el fin de los tiempos en una síntesis patrística, Sofía: «Unión Monárquico-Conservadora», 1994, págs. 168 y 169. (en búlgaro).

[18] El Talmud interpreta el versículo de Libro de Ezequiel: «Mi siervo David será rey sobre ellos» (37:24) en el sentido de que debe ser del linaje de David, «el hijo de David». Esto también lo afirma el último de los Protocolos, que dice que él será «el sostén de la humanidad en la persona del señor supremo de todo el mundo, de la santa descendencia de David».

En enero de 2005 un grupo de 71 estudiosos judíos que se autodenominó Sanedrín se reunió para discutir la creación de una monarquía judía en el Estado de Israel. Concluyeron que el rabino Yosef Dayan, de Psagot, tenía el linaje más cercano al rey David. La reunión también discutió la construcción de un altar en el Monte del Templo para ser utilizado en una ofrenda pascual (Yaakov Katz, “Hear ye, hear ye: Sanhedrin seeks David’s scion as king”, The Jerusalem Post, 12 de enero de 2005).

[19] San Nilo el vertedor de mirra, citado en el libro del archimandrita Pantaleimon, A ray of light. págs. 80 y 81. Jordanville, Estados Unidos. 1996.

[20] Molenko, http://www.omolenko.com/texts/tolk13_6.htm (en ruso).

[21] San Gregorio Palamás, P.G. 151, 224; E.P.E. 9, 492. Citado en Kalyva, op. cit., pág 86.

sábado, 26 de octubre de 2024

Introducción al esoterismo nazi (III): Adolf Hitler entre Wotan y el Anticristo | Pura Virtud

 


En este programa, Ignacio Pérez, invitado en el canal de YouTube del joven intelectual Guillermo Mas Arellano, expone a Hitler como figura del Anticristo.

Tomando en cuenta la tradición de la Iglesia ortodoxa, que siempre considero que a lo largo de la historia se manifestaron diversos anticristos, tanto en el plano político como religioso.

En ese sentido en el plano político Nerón fue considerado por los cristianos del Imperio Romano como un Anticristo, así como Juliano el Apostata, Federico II Hohenstaufen, siendo así mas más cerca de nuestra era, considerado como Anticristo la figura de Napoleón Bonaparte por contemporáneos de su época como lo fueron el zar Alejandro I. 

En este sentido, se menciona en el programa que el termino Anti-Cristo, no solo denota una negación, sino que viene también a significar que el sufijo "anti-", una suerte de semejanza, o similitud, en este sentido, el termino Anticristo no solo designa a una figura que esta en contra de Cristo, sino que es, como Cristo, o representa una imagen especular inversa a la de Cristo. 

En este sentido en el programa se analizan las semejanzas entre Cristo y Hitler. 

Los profetas que anunciaron a Hitler, como así a Cristo.

Los mártires de Hitler, así como los de Cristo. 

La mención de los  "años perdidos" de Hitler, así como los de Cristo. 

Y por último, se analiza la idea del Nacional-Socialismo como fenómeno de gnosticismo político. 

Es decir, como movimiento político que sustituye las necesidades religiosas de una Europa desacralizada a partir del nacimiento de la Modernidad con el advenimiento del antropocentrismo.

Se hace mención que antes del Nacional-Socialismo habían surgido otros movimientos como "gnosticismo político" como el liberalismo, la democracia, el nacionalismo, el comunismo, y el fascismo.

En la ultima parte del video se analiza de como un sistema de gnosticismo blando, como es la democracia, sirve como embrión para engendrar movimientos de gnosticismo fuertes y mas totalitarios, como lo fueron el Nacional-Socialismo o el Comunismo.

Según la visión de Ignacio Pérez estos últimos dos movimientos, serían en todo caso, formas avanzadas de democracia, o movimientos supra-democráticos, que no solo no logran desprenderse de la lógica democrática, sino que emergen de la misma, y la misma democracia es la que hace posible su aparición al engendrarlos. 

En este sentido, el poniente pretende contraponer a estos sistemas de democracia y democracia avanzada o supra-democracia (sistemas como el comunista, fascista y nacional-socialista) con el sistema monárquico de verdadera raigambre cristiana. 

La figura megalómana de un Hitler frente a la humilde de un Rey Luis de Francia lavándole los pies a los menesterosos, o la de un Napoleón frente a la de un zar Alejandro I de Rusia, que finge su muerte en 1825 y pasa a vivir como un monje itinerante en la profundidad de la estepa siberiana bajo el nombre de Fedor Kuzmich, se destacan vívidamente en este contrapunto entre los sistemas modernos (democráticos, fascistas, comunistas, nacionalsocialistas) y los regidos bajo las mas profundas tradiciones cristianas. 

BIBLIOGRAFIA MENCIONADA

 

1. Hitler El Enviado del Dragón  - Jean Robin 

2. El Castillo en el Bosque - Norman Mailer 

3. El Nudo Gordiano ‐Ernst Jünger 

4. Hitler Los Años Desaparecidos -Ernest "Putzi" Hanfstaengl

5. En Pos del Milenio -Norman Cohn 

6. Mi Lucha -Adolf Hitler (Edición en español de Miguel Serrano) 

7. Reforma de Segismundo o Libro de los Cien Capítulos -Anónimo 

8. Manifiesto contra la Usura - Gottfried Feder

9. Germania -Tácito 

10. El Mito del Siglo XX - Alfred Rosenberg 

11. Libertad o Igualdad La Disyuntiva de Nuestro Tiempo - Eric Kuehnelt-Leddihn

12. La Nueva Ciencia de la Política -Erik Voegelin

13. Crimen y Castigo - Fiodor Dostoievski 

14. The invisible encounter - Igor Sikorsky

15. ? del Mundo - Benson

16. Drácula -Bram Stoker

MÁS MATERIAL A CONSULTAR QUE FUE UTILIZADO EN LA CREACIÓN DEL PROGRAMA

○     La restauración de la romanidad - Vladimir Moss. 

○     Curso de supervivencia ortodoxa. - padre Serafin Rose 

- parte VI: La revolución francesa 

           - parte VII: La revolución en el siglo XIX 

 ○     The Apocalypse: In the Teachings of Ancient Christianity - arzobispo - Averky Taushev 

Artículos online 

○     Revolución y contra-revolución - Ignacio Pérez 

○     Cristianismo positivo, la doctrina de la nueva iglesia creada por los nazis en Alemania - Jorge Alvarez 

sábado, 31 de diciembre de 2022

                            ORTODOXIA VERDADERA

                                                Arzobispo Averky (Taushev) de Siracusa



Hoy en día poca gente sabe que la Iglesia Ortodoxa es nada menos que aquella Iglesia que preserva incorrupta las genuinas enseñanzas de Jesucristo, las mismas enseñanzas entregadas a cada subsiguiente generación de creyentes. Estas enseñanzas vinieron de siglos desde los Apóstoles, explicadas y cuidadosamente interpretadas por sus legítimos sucesores (sus discípulos y los santos Padres), en tradición y conservadas inalterables por nuestra Iglesia del Este que sólo ella es capaz de probar su derecho de ser llamada “La Iglesia Ortodoxa”. 

El Fundador divino de la Iglesia, nuestro Señor Jesucristo, claramente dijo: “Yo construiré mi Iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra Ella” (Mat. 16:18). A la Iglesia, El envió el Espíritu Santo. El Espíritu descendió sobre los Apóstoles, el Espíritu de Verdad (Jn. 15:26-27) Quien “manifiesta todas las cosas” a Ella y La guía (Jn. 16:13), protegiéndola del error. Por cierto, ello fue para manifestar esta Verdad a los hombres que el Señor vino al mundo, de acuerdo a Sus propias palabras (Jn. 18:37). Y San Pablo confirma este hecho en su epístola a su discípulo, el obispo Timoteo, diciendo que “la Iglesia del Dios viviente es el pilar y fundamento de Verdad (I Tim. 3:15). 

Ya que Ella es “el pilar y fundamento de Verdad”, “las puertas del Hades no pueden prevalecer contra Ella”. Resulta, entonces, que la verdadera Iglesia Cristiana – palpablemente única ya que Cristo estableció una Iglesia – siempre ha existido en la tierra y existirá hasta el fin de los tiempos. Ella ha recibido la promesa de Cristo, “Yo estaré contigo hasta el fin de los tiempos”. ¿Acaso puede haber la más ligera duda de que el Señor se refiere aquí a la Iglesia? Cualquier honesto y sano juicio, cualquier acto de buena conciencia, cualquier familiar con historia de la Iglesia Cristiana, la pura e inalterable moral y las enseñanzas teológicas de la religión Cristiana, debe confesar que no había más que una verdadera Iglesia fundada por nuestro Señor Jesucristo, y de que Ella ha preservado Su Verdad santa e inalterable. La historia revela, además, un enlace rastreable de gracia de los santos Apóstoles a sus sucesores y a los santos Padres. En contraste a los que otros han hecho, la Iglesia Ortodoxa nunca introdujo innovaciones en Sus enseñanzas con la finalidad de “ir al paso de los tiempos”, a ser “progresista”, a “no ser dejada al lado del camino”, o a “acomodarse a las actuales exigencias y modas que están siempre cubiertas con lo malo. La Iglesia nunca se somete al mundo. 

En realidad no, pues el Señor dijo a Sus discípulos en la Cena Mística: “Ustedes no son de este mundo”. Debemos mantener estas palabras si vamos a permanecer fieles a la verdadera Cristiandad – la verdadera Iglesia de Cristo que siempre ha sido, es y será siempre extraña a este mundo. Aparte de ello, Ella es capaz de transmitir inalterables las divinas enseñanzas del Señor, pues esta separación La ha mantenido inalterable, es decir, como el Mismo inmutable Dios. 

Ya que la VERDAD se nos ha dado una vez y para siempre, nuestra labor es de asimilarla en vez de descubrirla. Se nos ha ordenado confirmarnos y confirmar a otros en la Verdad, y con ello llevar a todos a la verdadera fe, la Ortodoxia. 

Desafortunadamente, han aparecido en el mismo seno de la Iglesia, aún entre la jerarquía, opiniones expresadas por personas conocidas que son perjudiciales para Ella. Debido al deseo de “andar al paso de los tiempos” y al temor de que no serán reconocidos como “cultos”, “liberales” y “progresistas”, estos modernos apóstatas de la Ortodoxia se avergüenzan de confesar que nuestra Iglesia Ortodoxa es precisamente ​la Iglesia que fue establecida por nuestro Señor Jesucristo, la Iglesia a la que le pertenece la gran promesa de “las puertas del Hades no prevalecerán contra Ella”, y a la que El confió la plenitud de la divina Verdad. Por su engaño y falsa humildad, por su blasfemia contra el Señor, estos falsos pastores y aquellos con ellos se han apartado de la verdadera Iglesia. Ellos han dado una tácita expresión de la idea que “las puertas del Hades” han “prevalecido” contra la Iglesia. En otras palabras, estos apóstatas dicen que nuestra santa Iglesia Ortodoxa está igualmente en “falta” por la “división de las iglesias” y debe ahora “arrepentirse” por sus pecados y entrar en unión con las otras “iglesias cristianas” por medio de ciertas concesiones a ellas, siendo el resultado, ser una nueva indivisible Iglesia de Cristo. 

Esta es la ideología del movimiento religioso que se ha puesto tan de moda en nuestros tiempos: “el movimiento ecuménico” entre cuyo número se puede contar ortodoxos, aún de nuestro clero. Por mucho tiempo hemos escuchado que ellos pertenecen a este movimiento con el fin “de testimoniar la verdad de la santa Ortodoxía ante les gentes de otra confesiones”, pero ello es muy difícil para nosotros creer que esta declaración es algo más que “arrojar polvo a nuestros ojos”. Sus frecuentes declaraciones teológicas en la prensa internacional nos pueden llevar a ninguna otra conclusión que la de que ellos son traidores de la santa Verdad. 

Como una cuestión de hecho histórico, el “movimiento ecuménico” – del cual el Concejo Mundial de Iglesias es el órgano supremo – es una organización de origen puramente Protestante. Casi todas las Iglesias Ortodoxas se han adherido, siendo la excepción más notable, la Iglesia Ortodoxa Rusa Fuera de Rusia. Aún aquellas iglesias “detrás de la cortina de hierro” se han adherido. Por algún tiempo el Patriarcado Ruso resistió, adulándose a sí mismo con la pureza de su Ortodoxia y naturalmente viendo a este movimiento como hostil a la Ortodoxia. Desde entonces, ella se ha convertido en miembro.

El Sínodo Ruso casi se encuentra solo en su oposición al “movimiento ecuménico”. ¿Cómo podemos explicar su aislamiento del resto de la “Ortodoxía global”? Debemos entender la situación en los términos de las palabras “esto debe suceder” (Luc. 21:9), es decir, la “gran apostasía” claramente predicha por el Señor (II Tes. 2:3-12). “Es permitido por Dios”, tal como Ignacio Brianchaninov escribió hace casi un siglo. (Otro padre espiritual, Teófano el Recluso, anunció con dolor que la horrenda apostasía empezaría dentro de Rusia). Ignacio escribió: La apostasía es permitida por Dios, no trates de detenerla con tu débil mano. Huye tú mismo de ella, protégete tú mismo de ella;.. Eso es suficiente para ti. Aprende a conocer el espíritu de la época, estúdialo, así, cada vez que sea necesario, serás capaz de evitar su influencia... Sólo la especial misericordia de Dios es capaz de detener esta muy destructiva epidemia moral, detenerla por un periodo corto de tiempo, porque es necesario que suceda todo lo anunciado por las Escrituras. Juzgando a través del espíritu de los tiempos y el fermento intelectual, uno debe suponer que la estructura de la Iglesia, que ha sido sacudida durante algún tiempo, caerá rápida y horriblemente. No hay nadie quien pueda detenerla y oponérsele. Las medidas emprendidas para contenerla son prestadas y aceleran su caída, en vez de detenerla. ¡No existe nadie de quien se pueda esperar que restaure el cristianismo!. Sin embargo, el Señor protege a los elegidos y su limitado número será completado”. 

El Enemigo de la humanidad hace todo lo posible y usa todos los medios para confundirla. La ayuda viene a él a través de la total cooperación de todos los secretos y visibles heterodoxos, especialmente aquellos sacerdotes y obispos que traicionan su vocación y juramento, a la verdadera fe y a la verdadera Iglesia. 

El repudio y la preservación de la apostasía que ha hecho tan enorme progreso, demanda que nos apartemos del espíritu del siglo, que porta las semillas de su propia destrucción. Si esperamos soportar al mundo, es necesario primero entenderlo y sensiblemente tener en cuenta que en este presente siglo todos los que llevan el santísimo y querido nombre de la Ortodoxia no son en realidad Ortodoxos. Más bien a menudo es una fraudulenta y usurpada ortodoxia a la que debemos temer y evitar como si fuera fuego. A diferencia de esta espuria fe, la verdadera Ortodoxia fue dada y debe ser recibida sin innovación, y nada debe ser aceptado como una enseñanza o práctica de la Iglesia que es contraria a la Santa Escrituras y al dogma de la Iglesia Universal. L verdadera Ortodoxia piensa sólo en servir a Dios y a salvar almas y no se preocupa de lo secular o la efímera felicidad de los hombres. La verdadera Ortodoxia es ​espiritual y no física o psicológica o terrenal. Con el fin de protegernos nosotros mismos del “espíritu del siglo” y preservar nuestra fidelidad a la verdadera Ortodoxía, debemos en primeramente y con toda nuestra fuerza vivir intachablemente: un total y riguroso compromiso con Cristo, sin desviarse de los mandamientos de Dios o de las leyes de Su santa Iglesia. Al mismo tiempo, no debemos tener común oración o espiritual relación con la moderna apostasía o con cualquier cosa que “ensucie” nuestra santa Fe, incluidos aquellos disidentes que se llaman así mismos “Ortodoxos”. Ellos irán por su camino y nosotros por el nuestro. Debemos ser honorables y tenaces, siguiendo el recto camino, nunca desviándose con el propósito de complacer a los hombres, o del temor de que podamos perder algún beneficio personal. 

El seguro sendero a la perdición es la ​indiferencia y la ​falta de principios que es eufemísticamente llamada “la más amplia visión”. En oposición a esta “más amplia visión” ponemos “el rigor de las ideas” que, en la modernidad, está de moda etiquetarla “estrechas” y “fanáticas”. Para estar seguro, si uno adopta la “mentalidad moderna”, uno debe considerar a los santos mártires – cuya sangre es “el cemento de la Iglesia” – y a los Padres de la Iglesia – que sufrieron toda su vida contra las herejías – como nada menos que “estrechos” y “fanáticos”. En verdad, hay una pequeña diferencia entre “el ancho camino” contra el cual Señor advirtió, y la moderna “visión más amplia”. El condenó el “ancho camino” como el sendero que lleva al gehena. 

Por supuesto, la idea del “gehena” no causa temor a los “liberales” e innovadores teólogos. Ellos pueden con presunción “teologizar” al respecto, pero en discutiendo temeraria y desenfrenadamente “las nuevas formas de teología Ortodoxa” y adquiriendo un número de discípulos, dan evidencia de que ellos ya no creen en la existencia del Infierno. Esta nueva generación de “Ortodoxos”, en realidad, no son más que modernos escolásticos. 

En otras palabras, el camino de estos “progresistas” no es nuestro camino. Su camino es engañoso y es lamentable que ello no es evidente para todos. El “más ancho” o “visión más amplia” nos hace ajenos al Señor y a Su Verdadera Iglesia. Es el camino lejos de la Ortodoxía. Esta “visión” es siniestra, maliciosamente inventada por el diablo con el fin de negarnos la salvación. Para nosotros, empero, no debemos aceptar ninguna innovación, sino escoger lo antiguo, el camino probado, el camino en el que los verdaderos Cristianos escogieron servir a Dios por 2000 años. 

Escogemos el camino de la fidelidad a la verdadera Fe y no el “camino moderno”. Elegimos fidelidad a la verdadera Iglesia con todos Sus cánones y dogmas que fueron recibidos y confirmados por los Concilios Universales y Locales. Elegimos los santos usos y tradiciones, las riquezas espirituales de aquella fe transmitida completa e íntegra a nosotros de los Santos Apóstoles, los santos Padres de la Iglesia, y la herencia Cristiana de nuestros venerables ancestros. Sólo esto es la fe del verdadero Ortodoxo, distinta de la falsificada “Ortodoxia” inventada por el Adversario. Sólo recibimos la Fe Apostólica, la Fe de los Padres, la Fe Ortodoxa.

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SOBRE LAS IMÁGENES SAGRADAS (TESTIMONIOS) - san Juan Damasceno

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